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Estas lámparas, como todas las de descarga, presentan una impedancia al paso de la corriente que disminuye a medida que ésta aumenta, por lo que no pueden ser conectadas directamente a la red de alimentación sin un dispositivo intermedio que controle la intensidad de la corriente que circule por ellas. Este dispositivo se denomina balasto, si es electrónico; o, reactancia, si es electromagnético.
Este balasto o reactancia realiza las siguientes funciones:
Limita y regula la corriente en la lámpara.
Suministra la corriente adecuada de arranque durante la fase de estabilización del arco.
En algunos casos, suministra la tensión necesaria para el encendido de la lámpara.
Los balastos electrónicos para lámparas de alta intensidad de descarga constituyen un sistema de alimentación completo sustitutivo de la instalación convencional, compuesta por reactancia, arrancador y condensador de corrección del factor de potencia.
Consisten en un circuito electrónico que hace trabajar a las lámparas a frecuencias del orden de 150Hz ya que, a diferencia de lo que ocurre en fluorescencia, trabajar en alta frecuencia (>20KHz) con lámparas HID no supone un mayor rendimiento de la lámpara.
La aplicación de balastos electrónicos para lámparas de HID se centra, principalmente, en las lámparas de halogenuros metálicos de baja potencia, debido a la estabilidad del color y del flujo luminoso obtenido de la lámpara.
Las reactancias electromagnéticas son impedancias inductivas, constituidas principalmente por bobinas de hilo de cobre y núcleos de hierro y realizan las funciones más arriba descritas.
La mayoría de las lámparas de alta intensidad de descarga necesitan dispositivos (reactancias autotransformadoras o arrancadores) que les proporcionen la tensión de encendido necesaria. Sin embargo, algunas de ellas, como las de vapor de mercurio, poseen electrodos auxiliares que les permite encender con tensiones de red de 220V ó superiores sin necesidad de arrancador.
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